"Aquí la arquitectura no compite con el paisaje, se rinde ante él."
Santa Rita no es solo un hotel, es un proyecto de conservación. Ubicados en el cañón de Boquía, custodiamos 170 hectáreas de bosque nativo. Nuestra finca conserva los corredores de chambrana originales de hace 100 años, donde el café se secaba al sol y las historias se contaban al calor de una aguapanela.
Cultivado en nuestras tierras.
+120 especies registradas.
Casona de 100 años.
Cascada privada.
Confortable hospedaje en habitaciones privadas con la arquitectura colonial original de hace 100 años.
Duerme bajo las estrellas en un entorno seguro. Amplias zonas verdes, espacio para fogatas y acceso a baños y duchas.
Senderismo libre, túneles históricos ferroviarios y acceso a cascada privada.
En Santa Rita, el tiempo fluye a otro ritmo. Ven a desconectar del mundo para volver a conectar contigo mismo, envuelto en la magia de la niebla y el café.
Protegemos 170 hectáreas de bosque nativo. Entendemos que cada árbol, cada gota de agua y cada ave es una pieza irremplazable de un equilibrio milenario que debemos respetar por encima de todo.
Creemos en la regeneración. No basta con no dañar; trabajamos activamente para devolverle al bosque su vitalidad, permitiendo que la fauna recupere su hogar y que la historia natural siga su curso.
El turismo es nuestra herramienta de educación. Buscamos que cada visitante se lleve no solo una foto, sino un entendimiento profundo de por qué la naturaleza es sagrada. Dejamos huella en la mente, no en el bosque.